Risa nerviosa e hilaridad prodrómica: ¿qué solución?



La risa, como bien sabemos, es una medicina muy poderosa.

Esto ayuda a luchar contra el estrés y la ansiedad.

También te permite descomprimir.

Sin embargo, reírse hasta poder parar o contenerse puede considerarse una patología nerviosa.

Los especialistas en neurología hablan de una patología nerviosa que afecta el sistema nervioso del individuo.

Con el tiempo, se han ido dando nombres a este síndrome.

Hablamos de risitas nerviosas y de hilaridad prodrómica.

De hecho, se trata de dos nociones que la ciencia suele presentar como una sola, ya que ambas se basan en la dificultad de contener la risa.

Los especialistas las clasifican todas bajo el término “patología de la risa” porque más allá de expresar la risa natural ante cualquier historia, va mucho más allá.

En este artículo presentamos algunas soluciones para combatir esta patología.

Aprende a lidiar con la risa inapropiada

El término «gestionar» es el que aquí nos interesa.

El afectado de risa prodrómica o hilaridad debe darse cuenta de que padece una disfunción neurológica y por tanto aprender a gestionarla.

Para ello, si padeces este trastorno debes observar las siguientes actitudes:

  • Cuando en medio de la gente sientas la necesidad de reír sin poder contenerte, retírate.El pequeño movimiento o la pequeña caminata que harás te ayudará a calmarte.A continuación, puede hacer ejercicios de respiración, sin ejercer presión sobre sí mismo.

    Separarse del grupo cada vez que sienta la necesidad de reír lo ayudará a identificar los factores desencadenantes.

    No descuides este aspecto.

    Aprender a identificar los desencadenantes de tu sacudida nerviosa es lo que te ayudará a manejarlo de manera efectiva.

    Por lo tanto, dependiendo de la situación en la que se sienta la necesidad, vaya al baño o en su automóvil, por ejemplo.

    Quédate allí mientras recuperas tus sentidos.

  • Otra forma de combatir tu hilaridad prodrómica es camuflar tu risa con una tos espontánea.Entonces, si no puedes salir de la habitación, finge toser.Sin embargo, si este gesto no te ayuda a controlar la risa, usa la tos como excusa para salir de la habitación y calmarte.

    La excusa funciona en casi todos los casos ya que la tos interminable hará que todos se sientan incómodos.

  • Sin embargo, puede suceder que su hilaridad lo tome por sorpresa.Entonces te encontrarás riendo locamente frente a todos.Así que discúlpate con los que te rodean.

    Simplemente puedes decirles que la risa te ayuda en situaciones frustrantes.

    Algunas, por qué no, te ayudarán a calmar el nerviosismo que vive en ti en estos momentos.

Controla tu hilaridad prodrómica

Además, puedes aprender a controlar tu risa nerviosa.

Es un proceso que te invita a ser paciente y sobre todo muy enfocado en tu objetivo.

Los especialistas en el campo a menudo invitan a los pacientes a encontrar una distracción en el acto.

Por lo tanto, tendrá que trabajar a fondo en las posibles acciones a implementar.

Por ejemplo, puede empezar a contar.

¡Enfócate en un número para alcanzar y contar!

Además, una pequeña pinza puede permitirte calmar tus emociones.

El principio, por tanto, te invita a pellizcarte para que el dolor desvíe tu atención de la risa que se te queda atascada en la garganta durante un rato.

Los expertos también hablan de música, lista y fijación por los colores.

En el primer caso, solo tienes que elegir música sencilla, reproducir la melodía en tu mente y cantarla internamente.

Canciones infantiles y dinettes están indicados en este caso.

En cuanto a la lista, el principio es bastante simple.

En tu cabeza, si tienes mandados que hacer, haz una lista lo más detallada posible.

Si te encanta viajar, planifica ya tus próximas vacaciones eligiendo el próximo destino.

Haz esto también concibiendo en tu mente una lista de cosas que te gustaría hacer o ver.

Esto le ayudará a tomar la decisión correcta.

En cuanto a los colores, el juego es bastante sencillo.

Elija un color en la habitación e intente encontrarlo en tantos objetos como sea posible presentes en la misma habitación.

Esta fijación hará que desaparezcan tus ganas de reír.

Controla tu ansiedad social

Cuando hablamos de ansiedad social aquí, se trata de tu dificultad para lidiar con tu fobia a las masas.

Esta es una causa que a menudo se pasa por alto en casos de risitas nerviosas o incluso hilaridad prodrómica.

Los pacientes, en este caso, suelen descuidar este aspecto al no clasificarlo entre los desencadenantes.

Se le pide que acepte y controle sus ansiedades sociales, ya que son las que lo llevan a la hilaridad.

Si tienes miedo de enfrentarte a ciertas cosas que te ponen nervioso cuando estás en sociedad, ármate de valor y hazlo.

No evites más la situación.

Para obtener los mejores resultados, tenga un amigo o familiar de confianza con usted que comprenda su situación.

Luego motívate regularmente con ideas positivas y pensamientos positivos.

También puede ser seguido por un terapeuta que podrá encontrar estrategias con las que experimentará.

Es posible que, si descubre que su hilaridad está relacionada con un trastorno bipolar, pueda recetarle medicamentos como los ISRS (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina) o incluso sugerirle que participe en una terapia cognitiva conductual.

También se habla de practicar mindfulness para calmar la ansiedad social.

Practicar la meditación de atención plena controlará tus risitas con pensamientos suaves y que te distraigan.

Como ejercicio, haz el mantra con los ojos cerrados durante un mínimo de 5 minutos.

Cierra los ojos mientras te repites una palabra o frase como “tienes que mantener la calma”, “respirar”.

Esta meditación también ayuda a conocer tu cuerpo.

Obsérvala regularmente enumerando las sensaciones que te invadirán como hormigueo, picor o mareos, por ejemplo.

Sobre todo, no trates de controlarlos, déjalos que se expresen y trata de cambiarlos.

Tus emociones pueden ser el resultado.

La tristeza, la vergüenza o incluso el miedo son emociones que puedes sentir.

Nombra cada sentimiento y no lo juzgues.

También puedes tomar nuestro taller gratuito de manejo del estrés, que definitivamente te ayudará a superar tu hilaridad prodrómica.

¡Por lo tanto, tiene muchas opciones para elegir entre todas las soluciones que acabamos de presentarle para salir adelante!

Así que depende de usted tomar medidas hoy.

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