¿Cómo superar la timidez?

¿Cómo ser más seguro de sí mismo y vencer la timidez?

A lo largo de nuestra vida, todos hemos pasado por eventos en los que hemos tenido que enfrentarnos a un público, ya sea para una presentación en el colegio, la universidad u otros. Este tipo de acontecimientos pueden ir acompañados de una ansiedad más o menos importante, una ansiedad ligada al miedo a no tener éxito, a sonrojarse o a no ser comprendido: esto se llama timidez. Este sentimiento está provocado por el deseo de agradar y dar una buena imagen de sí mismo. Dado que complacer a la gente es una cuestión importante, puede causar estrés, preguntas y aprensión a medida que se acerca el momento.

El nerviosismo ante un nuevo acontecimiento es bastante natural, pero hasta cierto punto puede ser un verdadero obstáculo para la persona.

Afortunadamente, existen consejos para superar este malestar psicológico y tranquilizarse en cualquier circunstancia. Estos son nuestros consejos para superar la timidez.

Conocerse mejor a sí mismo para superar la timidez

Puede ser difícil causar una buena impresión ante los demás si no tenemos una buena imagen de nosotros mismos. Si tiendes a centrarte sólo en tus defectos e ideas negativas, entonces estarás convencido de que los demás pensarán lo mismo. Hagamos lo contrario.

Todo el mundo tiene cualidades y puntos fuertes. Debes ser plenamente consciente de la tuya. Es muy sencillo: coge una libreta y anota todas tus cualidades. Al principio puede ser difícil, pero utiliza estos consejos:

  • Recuerda los acontecimientos importantes de tu vida. A continuación, trata de centrarte en cómo te has comportado durante estos acontecimientos. Probablemente descubrirás que alguna vez fuiste valiente, que lograste hacer frente a algo o a mucho.
  • Pide ayuda a tus allegados: a veces es difícil ver lo positivo. Otra persona puede ayudarte a ver estas cosas. Pueden ser tus padres, amigos o compañeros de trabajo.
  • No dudes en felicitarte: como habrás notado, cuando te sientes culpable o crees que no lo has hecho lo suficientemente bien, los pensamientos negativos no dudarán en sumarse a ello y recordártelo. Un pensamiento que se repite durante todo el día acaba teniendo un impacto significativo en tu visión de ti mismo y de la realidad. Por eso no hay que descuidar los pensamientos positivos, ya que pueden tener un efecto tan positivo como los negativos.

Finge hasta que lo consigas

Imaginar el éxito facilita la consecución del éxito real, en primer lugar porque nos pone en un estado de ánimo positivo y emprendedor, y en segundo lugar porque evita que nos pongamos en un estado de ánimo negativo y pesimista. Si estás preparando una presentación, ensaya para sentirte más cómodo. Cuando ensayes, imagina que lo harás de forma brillante el día de la presentación y que te complacerás a ti mismo en primer lugar, y también al público.

Cuando llegue el gran día, te dirás a ti mismo que has ensayado tan bien que sólo tienes que volver a hacer lo mismo. También puedes practicar con un público cercano, como amigos o familiares. Se sentirá más cómodo con ellos y adquirirá fácilmente el hábito. Un pequeño consejo para los tímidos: no miren al público a los ojos, sino a la frente (la parte neutra de la cara en términos de expresión). De este modo, sentirán que les miras a los ojos, pero no podrás preocuparte por su expresión facial.

Cultivar los pequeños éxitos

Los pequeños retos de la vida cotidiana ayudan a superar la timidez porque restan dramatismo a las situaciones. Por ejemplo, puedes preguntar a alguien en la calle por la hora, o puedes sentarte al lado de alguien que no conoces. Además, intenta participar en las discusiones de tu entorno para dar tu punto de vista. No importa lo grande o pequeño que sea el reto, lo importante es progresar cada día porque te darás cuenta de que realmente no había nada que temer.

Y no tengas miedo: si le pides a alguien la hora y te responde de forma agresiva, es él quien pierde puntos, no tú.

Desarrolle su lenguaje corporal

A veces se pasa por alto, pero el contacto visual, la sonrisa, la postura e incluso la respiración desempeñan un papel muy importante en la comunicación. Cuando te comuniques con alguien, no evites su mirada, vuélvete hacia él y relaja tus músculos.

Al mismo tiempo, no utilice un lenguaje monótono. Si se toma el ritmo de la conversación, se sentirá espontáneo y mucho más cómodo.

La respiración es muy importante. Ya sea en una simple conversación o en una presentación importante. Si te estresas y respiras deprisa, las personas que tienes delante lo notarán, alimentarás tu cerebro con menos oxígeno y serás menos eficiente.

Teatro: ¡un eficaz antiestímulo!

Cuando se practica el teatro, primero se conoce a gente nueva. No te juzgarán, ni se burlarán de ti, ni nada por el estilo… han estado ahí y algunos han experimentado las mismas debilidades.

Además, el teatro te permite ponerte en la piel de otro personaje. Te da confianza y te quita la ansiedad de «qué piensan los demás de mí». Así que es una forma indirecta de enseñarte a ser tú mismo, empiezas a ser tú mismo siendo otra persona.

El fracaso permite la progresión

Durante su viaje, experimentará muchos éxitos, pero también muchos fracasos. Lo más importante es analizar estas experiencias y aprender de ellas.

Si fracasas en una competición, un objetivo o un proyecto, relativiza el fracaso, compréndelo e intenta localizar el problema para que no vuelva a ocurrir. Practica más en este tipo de actividades y vuelve a intentarlo: la verdad es una serie de errores rectificados.

Consultar a un psicólogo

La timidez puede convertirse en una verdadera desventaja cuando provoca comportamientos inhibidores, falsas creencias o sufrimiento psicológico. Entonces pueden surgir estados de depresión, estrés crónico o fobias sociales que hacen que el individuo tenga la impresión de que la timidez es inseparable de su personalidad. Consultar a un psicólogo le ayudará a entender su problema, cómo se produjo y cómo revertirlo. Tu psicólogo te ayudará a resolver los puntos débiles de tu autoestima de otra manera que no sea huyendo o rindiéndote, que no son estrategias productivas para ti.

Superar la timidez implica varios pasos: aceptarse a sí mismo, reconocer sus puntos fuertes y pensar en ellos a diario, aprender de sus fracasos y aprender a interpretarlos mejor, practicar hasta alcanzar su objetivo y no creer en pensamientos limitantes.

Para consultar a nuestros psicólogos especializados en autoconfianza, comunicación o fobia social, haga clic aquí.

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