El Eclecticismo Terapéutico es fundamental

Para hablar de lo importante que es el eclecticismo en terapia, primero definiremos el término.

Eclecticismo es el arte o capacidad de saber combinar varios elementos o técnicas para alcanzar un mismo objetivo, pero desde varias vías y abarcando más posibilidades.

Y…¿Por qué es tán importante en terapia ser ecléctico? Pues porque cada persona es distinta. Algunas tendrán mejor resultado con algunas técnicas u otras.

Una persona muy racional, por ejemplo, tendrá mejores resultados si la terapia es más emocional y viceversa; alguien muy emocional le irá bien una terapia más racional.

De todos modos, hoy día , por suerte, la gran mayoría de terapeutas utilizan varias corrientes psicológicas; y esta bastante obsoleto el «casarse» con una única técnica. El usar solo una técnica es limitante.

Por poner algunos ejemplos: La terapia cognitivo conductual y el EMDR pueden usarse de modo conjunto y el efecto será más positivo.

La Gestalt y Arteterapia pueden usarse también de modo combinado, y sacar de ese modo más provecho. No obstante, en este caso mejor también añadir alguna terapia racional.(como Análisis Transaccional, por el tema de añadir límites a las personas.)

Nuestro modo de trabajar en el centro Llanossenlle, es siempre ecléctico y adaptándonos a las necesidades de cada paciente.

De todos modos, recordar que el trabajo es mútuo. Un terapéuta ayuda pero no «cura» milagrosamente. Y un buen avance dependerá también de un buen vínculo terapéutico(relación entre terapeuta y paciente.)

¿Cómo cuidamos este vínculo?

Es como todo. ¿Cómo cuidamos una pareja? Dándo amor, comprensión, confianza y respeto. En la terapia ocurre lo mismo. Ha de existir una confianza, un respeto y una comprensión.

Además de éstos elementos, a veces en la terapia se necesitan «pactos terapéuticos» para avanzar.

¿En qué consisten éstos pactos?

En una serie de tareas a las que se compromete a hacer el paciente para avanzar en sus objetivos terapéuticos.

Si ocurren «resistencias» o «barreras » a la hora de realizar el paciente lo acordado con el terapéuta; el terapéuta no deberá juzgar ni abroncar al paciente, pero si entender el por qué de esta resistencia al cambio.

Juntos, paciente y terapéuta cooperarán para el cambio evolutivo del paciente, pero mejor siempre desde una perspectiva lo más ecléctica posible.

Firmado: Pablo Senlle Llanos.

 

 

 

 

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